Esta costumbre, lejos de ser una simple elección comercial o una moda reciente, hunde sus raíces en la Edad Media y esconde una fascinante mezcla de analfabetismo, leyes reales, heráldica y superstición popular.
Los nombres de los pubs funcionan como pequeñas cápsulas del tiempo que cuentan la historia social, política y cultural del lugar donde fueron fundados.
La ley del cartel: Cuando leer no era una opción
En el siglo XIV, la inmensa mayoría de la población europea no sabía leer ni escribir. Sin embargo, las tabernas y posadas eran lugares fundamentales para el descanso de los viajeros, el comercio y el abastecimiento de cerveza fresca.
Para solucionar el problema de identificación, el rey Ricardo II de Inglaterra promulgó una ley en 1393 que obligaba a todos los locales que elaboraran y vendieran cerveza a colgar un cartel visible en su fachada. El objetivo principal era que los inspectores de la ciudad pudieran localizar fácilmente los establecimientos y verificar la calidad de la bebida. Al no poder utilizar palabras, los taberneros recurrieron a ilustraciones claras y reconocibles por cualquier transeúnte; un león, una corona, un gallo o un roble.
La heráldica real y la lealtad a la corona
Muchos de los nombres más repetidos en la actualidad tienen un origen directamente ligado a las casas reales y a los señores feudales de la época:
- The Red Lion (El León Rojo):
Es el nombre de pub más común en el mundo anglosajón. Su popularidad se disparó cuando el rey Jacobo I accedió al trono en 1603 e impuso que los edificios públicos exhibieran el león rojo de la heráldica escocesa como señal de lealtad a la nueva dinastía.
- The Royal Oak (El Roble Real):
Este nombre conmemora el famoso episodio de 1651 en el que el futuro rey Carlos II se escondió en las ramas de un gran roble para escapar de las tropas parlamentarias tras la batalla de Worcester.
- The Crown (La Corona):
Una elección sumamente práctica. Colgar una corona en la fachada garantizaba que el local demostraba su fidelidad a la monarquía, evitando problemas políticos sin importar qué rey o reina estuviera en el trono.
La relación con My Bar
En My Bar, ubicado en la emblemática Carrer de Ferran en el centro del Barrio Gótico, mantenemos viva esa rica tradición del pub internacional.
El nombre del local apela de forma directa a la filosofía de la hospitalidad clásica: crear un espacio cercano y acogedor donde cada cliente, ya sea un vecino de la zona o un viajero que visita Barcelona por primera vez, sienta el espacio como su propia casa. Bajo un rótulo tradicional y tras sus puertas de madera, My Bar conecta la herencia histórica de la cultura de pub con un ambiente moderno, ofreciendo cervezas de tirador, retransmisiones deportivas en directo y comida reconfortante en pleno corazón de la ciudad.
Del simbolismo gremial a las fábulas populares
No todos los nombres provenían de la realeza. Muchos locales adaptaron sus rótulos para atraer a colectivos de trabajadores específicos o para reflejar leyendas locales:
Nombres como The Mason's Arms (Las Armas del Masón) o The Bricklayers (Los Albañiles) indicaban que el local era el punto de encuentro habitual para los miembros de esos gremios tras la jornada laboral. Por otro lado, nombres curiosos como The Elephant and Castle nacieron de la deformación popular de términos en otros idiomas o de recuerdos traídos por comerciantes que regresaban de rutas lejanas.
Fuentes consultadas
