Un recorrido por la geografía de los ingredientes
1. Las Praderas del Suroeste (Cork y Kerry): La cuna de la mantequilla y los quesos
El condado de Cork fue en el siglo XIX el mayor centro mundial de comercio de mantequilla (Cork Butter Exchange). Gracias a las lluvias constantes y las praderas ricas en trébol, la leche de vaca irlandesa tiene un contenido naturalmente alto en betacarotenos, lo que otorga a la mantequilla salada su característico color amarillo intenso y perfil cremoso.
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Quesos artesanales de granja (Farmhouse Cheeses): Desde la década de 1970, zonas como West Cork han liderado una revolución de quesos de leche cruda (como el Milleens o el Gubbeen), envejecidos de forma artesanal.
2. La Costa Atlántica (Galway y Connemara): Marisco de agua fría
Las frías y oxigenadas aguas de la costa oeste producen algunos de los mariscos más codiciados de Europa.
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Ostras de Galway (Ostrea edulis): Celebradas anualmente en la Galway International Oyster Festival, las ostras nativas criadas en las bahías de agua salobre destacan por su sabor metálico, yodado y limpio.
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Salmón salvaje ahumado: Ahumado tradicionalmente con virutas de madera de roble o turba, preservando la firmeza de la carne.
3. El Corazón Agrícola (Kilkenny, Tipperary y Dublín): Cereales y huerta
El interior llano y fértil de Irlanda ha estado históricamente dedicado a la avena, la cebada cervecera y las hortalizas de raíz (como la patata, el nabo y la chirivía).
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El fenómeno del Colcannon y el Champ: Platos tradicionales que combinan puré de patatas suave con mantequilla, leche entera y berza o cebolleta, demostrando la maestría campesina para convertir ingredientes simples en elaboraciones altamente nutritivas.
La ciencia tras la carne alimentada con pasto (Grass-Fed)
Un estudio respaldado por Bord Bia (la Junta de Alimentos de Irlanda) y Teagasc (la Autoridad de Desarrollo Agrícola y Alimentario) ha demostrado que la carne de vacuno y cordero criada exclusivamente en pastos irlandeses presenta diferencias nutricionales y de sabor cuantificables respecto a la ganadería de engorde industrial.
La despensa atlántica en MY BAR Barcelona
Entender el origen de los ingredientes permite apreciar mejor cada elaboración que llega a la mesa. En un entorno cosmopolita como el centro de Barcelona, donde la dieta mediterránea predomina, descubrir la rotundidad y la nobleza de los productos del Atlántico ofrece un contraste gastronómico estimulante.
En MY BAR, el menú rinde homenaje a este equilibrio: platos pensados para compartir, hamburguesas jugosas preparadas con carnes seleccionadas, aperitivos crujientes y una cuidada oferta de bebidas que maridan a la perfección con la riqueza de la cocina de inspiración irlandesa e internacional.
Fuentes
